domingo, 27 de septiembre de 2009

Reflexiones feministas



Un día del año pasado miré uno de esos programas de rejunte de chimentos que pasan por algún canal de aire. Debo admitir que quedé sorprendida. Un rejunte se hablaba de los "hombres T" (o G, o adjetivados con alguna otra letra del abecedario) refiriéndose a los metrosexuales. Una señorita muy simpática nos decía que para ponerse cremas y depilarse estaba ella, que ella necesitaba un hombre "bien macho" que revisara motores o algo por el estilo. Ajá.
Recurro a algo más actual: un niño le pregunta a su mamá de propaganda qué es la frustración, y ella le responde que era lo que sentía cuando lavaba la ropa y la mancha continuaba apareciendo.
Otras señoritas nos comentan que su vida cambió por la crema X o el depilador Y, que mirá todo el tiempo que nos ahorra no lavar los platos gracias al lavavajillas Z para hacer otras cosas tan femeninas como mirar películas con tu marido o ir al gimnasio. Me pregunto por qué no leer un libro o revisar el motor del auto. ¡Ah! Ya me acordé: porque aparentemente nadie lee y es cosa de "machos" revisar motores. Claro, que tonta.
Las mujeres de la televisión nos enseñan eso: que lo más femenino del mundo es estar sana, depilada, con piel tersa y firme, sin celulitis ni várices, bien bronceadas, flacas, bien vestidas y perfumadas, y cuya mayor diversión es mirar películas con el marido e ir al gimnasio. ¡Ah! Pero qué joda nos comemos las minas.
Los hombres, por otro lado, pueden estar con muchas señoritas al mismo tiempo (porque así son ganadores, las mujeres así son prostitutas), emborracharse, ir a fiestas, comprar muchos autos.
Lo que sinceramente no entiendo es cómo seguimos soportando todo esto. Y lo que me pone casi violenta es que la mayoría de las mujeres terminen siendo más machistas que los hombres.

P.D.: con esto no quiero decir que hay que hacer un boicot a los productos ni nada por el estilo. Sólo invito a reflexionar acerca de los estereotipos sociales.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Para tener en cuenta

Mi última entrada al blog tuvo una respuesta bastante particular que me dio a pensar muchas cosas. Así que decidí citar esa respuesta para hacer un par de aclaraciones.
Esta respuesta decía:

"Sobre todo en tiempos en que la derecha gana cada vez más fuerzas y adeptos. Basta." Tenemos que ser todos de la izquierda??

Bien, tenemos varios elementos para trabajar:
  1. La palabra tenemos: voy a recalcar lo que respondí. Este blog es uno de opinión. Esto quiere decir que no estoy obligando a nadie a pensar como lo hago yo. Quiero aclararlo desde el vamos porque es muy importante. Supuse que todos se iban a dar cuenta de que simplemente estoy opinando y aparentemente supuse mal. Otra cosa que quiero que tengan en cuenta es que mis opiniones van a estar tiradas a la izquierda. Si no les gusta o no soportan pensamientos de esa índole, ya están advertidos.
  2. El borrar los grises: el pensamiento que no es de derecha no necesariamente es de izquierda y viceversa. Hasta donde yo sé, sigue habiendo centros. Es más, hay mucha gente que se enojaría si los meten en alguno de los dos extremos. Yo recomendaría un poco más de delicadeza con respecto a este tema.
  3. El desviar el tema: creo que lo único que medianamente me ofendió de este comentario (cosa que vio mi amiga Marci con claridad) fue que desvió totalmente el núcleo del asunto. Yo estaba comentando acerca de una cosa completamente distinta: el hecho de que no hay acuerdos, concensos, cuando justamente son más necesarios. De cierta manera, hablaba de una falta de compromiso con la causa común y no de izquierdas y derechas.
  4. El anónimo: ya lo dije y lo vuelvo a decir. Me gusta hablar con personas y no con firmas de blogspot. Por lo tanto, si no es mucho pedir, me gustaría que dejen un nombre. Especialmente si la charla da para más y sobre todo si es una crítica interesante. Así que invito a sr./sra. anónimo a revelar su identidad.
Bien, creo que eso es todo. Espero haber aclarado un poco mejor este asunto del blog. Lo digo con la mejor y para evitar malos entendidos.
Los invito a seguir opinando en el tema anterior ya que hay mucha tela para cortar.
Besobés.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Encomio a las banderas comunes (o cómo evitar perjudicarlas)


Bueno, debo admitir que estoy un poco enojada. Un poco porque también ya se me pasó. De todos modos, voy a contarles lo sucedido.
No sé si sabrán, pero empezaron los juicios a los genocidas acá en Rosario. Desde la Facu de Humanidades y Artes se armó una marcha para ir todos juntos hacia donde los juzgan. El problema fue el siguiente: se armaron dos marchas paralelas desde el mismo punto de partida. ‘Qué loco’ puede pensar uno, pero el problema es (para mi) más grave. Se supone que ante estas causas estamos todos juntos, que vamos a repudiar en conjunto a los genocidas, que vamos a pedir en comunidad ciertas cosas… y no a hacer bandera ni propaganda partidaria. Les voy a contar un secreto: tengo muchos amigos que dejaron de ir a las marchas porque piensan que se convirtieron en pura propaganda política y que no tiene sentido ir.
Yo creo que está buenísimo militar, tener creencias, ideales. Es más, lo aplaudo y lo fomento. Pero si se va a armar un lío cada vez que se supone que tenemos que estar unidos… muchachos: bajen las banderas. Marchemos y convoquemos banderas comunes que nos representen a todos. Basta de pelearse por quién está más adelante o más atrás. Encabezar una marcha no te hace mejor ni peor.
Me gustaría mucho saber qué opinan acerca de estos conflictos. Recordemos que no es un caso aislado. Los que fueron a la marcha del 24 de este año, recordarán las corridas y los cascotazos.
Por último quiero decir que es esencial que en este tipo de marchas y conglomeraciones haya mucha gente, que esos asesinos se den cuenta de que no les vamos a permitir repetir lo que hicieron. Esos casos que tomé hacen que la gente no quiera ir, que esté asustada. Y por esto digo que el problema es tan grave. Sobre todo en tiempos en que la derecha gana cada vez más fuerzas y adeptos.
Basta.