jueves, 12 de septiembre de 2013

Adiós

A glooming peace this morning with the sun for sorrow will not show his head: go hence, to have more talk of these sad things; some shall be pardon'd and some punish'd: for never was a story of more woe than this of Juliet and her Romeo.

viernes, 15 de marzo de 2013

El nuevo papa

Un poco de información del nuevo papa acá, para que todos estemos informados acerca de quién es este nefasto individuo.
Todavía sigo sorprendida. No lo puedo creer

martes, 12 de marzo de 2013

Engranajes jamás


En una y otra argumentación, la de los positivistas de ayer y la de los positivistas de hoy, se olvida la realidad, una realidad que hay que cambiar para que el positivismo y la lógica nueva funcionen entre nosotros con los efectos que hicieron posible el progreso y la técnica del mundo occidental. Nada hizo el positivismo para cambiar nuestra relación de subordinación al modelo que nos inspiraba, como nada hará la nueva lógica para que termine nuestra situación de subdesarrollo, sino enajenarnos, una vez más, pensando que la palabra, sin la acción que la acompañe, bastará para cambiar nuestra situación. El abracadabra de la supuesta magia occidental estaba y está respaldado por una realidad, la que le ha permitido el dominio sobre el resto del mundo; lo que no seguirá, a nuestro abracadabra, por preciso que éste sea, si sólo somos parte de este dominio. El preguntarse por la forma de cambiar esta situación, ya no la forma técnica y científica, sino social y política, se encuentra en esa otra expresión de la filosofía que desemboca en ideología. Bien estaría que lógica e ideología se presentasen como esfuerzos comunes hacia una sola gran meta, la superación de nuestro subdesarrollo y nuestra incorporación al mundo occidentalizado, como pueblos entre pueblos, como hombres entre hombres. Pero no es así, al menos no es en algunos de los seguidores de la filosofía como ciencia o lógica rigurosa. Lo ideológico sale sobrando, como sale sobrando la pregunta social, política; la ideología, nada tiene que ver con la filosofía. Se la expulsa de ella y se habla de formar filósofos rigurosos, que llamen al pan pan y al vino vino. ¿Rigurosa para qué? ¿Para utilizar una técnica que no se posee o, simplemente, para incorporarse en el mundo occidental como una pieza técnica más de la gran maquinaria técnica?

Leopoldo Zea (1969), fragmento de La filosofía americana como filosofía sin más

lunes, 28 de enero de 2013

Individualismo


Un usurpador no es más que un cobarde asesino que sólo se determina al crimen cuando las circunstancias le aseguran la ejecución y la impunidad; teme la sorpresa y procura prevenir el descuido: la energía del pueblo lo arredra y así espera que llegue a un momento de debilidad o caiga en la embriaguez febril de sus pasiones: él conoce que mientras la libertad sea el objeto de los votos públicos, sus insidias no harán más que confirmarlas, pero que cuando en las desgracias comunes cada uno empieza a decir "yo tengo que cuidar mis intereses" este es el instante en que el tirano ensaya sus recursos y persuade fácilmente a un pueblo aletargado que la fuerza es un derecho: todas las demás consecuencias proceden de este principio, pero es imposible que las armas lo sancionen si la debilidad del pueblo no lo autoriza.

Bernardo Monteagudo (1812), fragmento de Oración inaugural pronunciada en la apertura de la Sociedad Patriótica

jueves, 15 de noviembre de 2012

El objetivo es rehusarnos a lo que somos


El otro aspecto de la "filosofía universal" no desapareció, pero la tarea de una filosofía como análisis crítico de nuestro mundo es algo cada vez más importante. Es probable que el más certero problema filosófico sea el problema del presente y lo que nosotros somos en este preciso momento.
Es probable que hoy en día el objetivo más importante no sea descubrir qué somos sino rehusarnos a lo que somos. Debemos imaginarnos y construir lo que podríamos ser para librarnos de este tipo de doble vínculo político, que es la simultánea individualización y totalización de las modernas estructuras de poder.
La conclusión podría ser que el problema político, ético, social y filosófico de nuestros día no es tratar de liberar al individuo del Estado y de las instituciones del Estado, sino liberarnos de ambas, del Estado y del tipo de individualización que está ligada a éste. Debemos promover nuevas formas de subjetividad a través del rechazo de este tipo de individualidad que nos ha sido impuesta durante siglos. [...]
Las relaciones de poder están profundamente enraizadas en el nexo social, no reconstituido "sobre" la sociedad como una estructura suplementaria de la que podamos imaginar su desaparición radical. En todo caso, vivir en sociedad es vivir de tal modo que la acción sobre las acciones de los otros sea posible -y de hecho así sucede-. Una sociedad sin relaciones de poder sólo puede ser una abstracción. Por lo cual cada vez es más políticamente necesario el análisis de las relaciones de poder en una sociedad dada, sus formaciones históricas, sus fuentes de fortaleza o fragilidad, las condiciones necesarias para transformar algunas o abolir otras. Decir que no puede existir una sociedad sin relaciones de poder, no es decir que aquellas que están establecidas son necesarias o, en todo caso, que el poder constituye una fatalidad en el corazón de las sociedades que no puede ser minado. En cambio, yo diría que el análisis, elaboración y puesta en cuestión de las relaciones de poder y el agonismo entre las relaciones de poder y la intransitividad de la libertad es una tarea política permanente inherente a toda existencia social.

Michel Foucault (1983), El sujeto y el poder.