lunes, 23 de febrero de 2009

Cosas que pesan


No me importa tu ocupación, pero me importa si te gusta. No me importa tu color de piel, sino el color de tus ojos. No me importa tanto de dónde venís, me interesa a dónde querés llegar. No me importa tu partido político, sí tu ideología. No me importa que te vayas lejos de viaje, pero sí que estés lejos cuando te tengo cerca. No me importa tanto lo que pensás como lo que hacés. No me importa cómo ni dónde dormís, sino lo que soñás. No me importa si tenés plata, me importa que tengas riqueza. No me importa qué música escuchás o qué autores leés, me importa lo que sentís cuando lo hacés. No me importa tu religión, me interesa en qué creés. No me importa cómo te comunicás, me importa lo que decís. No me importa qué auto tenés, me interesa el rumbo de tu vuelo. No me importa tanto lo que hiciste, sino cómo llegaste a hacerlo.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Cajita de sugus de limón


Lo que fue, lo que es, lo que ya no será. Una noche casi sin sueño por esa frase. Qué horrible, pensé, no entender cada uno de esos momentos cuando los estamos pasando. Y sin embargo… Sin embargo son dificilísimos de aceptar, entender, pensar con mente fría. Y lo que es más duro es saber cómo manejar esos tres momentos. Lo que fue. Eso es lo más lindo. Generalmente cuando uno se refiere a eso, fue una hermosa época pasada que anhelamos. Lo que es. La realidad, el ahora. Eso es bastante espantoso muchas veces. Pero lo peor de todo es Lo que ya no será, porque hay que aprender a aceptar que listo, que ya está, que ya terminó. Que por el bien de ambos no hay que seguir, ni volver, porque nunca se va a repetir lo que fue.

domingo, 8 de febrero de 2009

Xenofobia


¿Marchas xenófobas en Europa? Lo único que faltaba. Ya suficiente teníamos con todas las barreras que pusieron, con toda la gente que hecharon. Y ahora además marchas para que no contraten gente que no nació en un lugar.
¿Por qué me da tanta bronca? Porque siempre que hubo crisis en el primer mundo (y remarquemos épocas de guerra) siempre fueron bienvenidos a los lugares que emigraron. Pero claro, cuando las cosas están mal en los países del tercer mundo, nos cierran las puertas. No vaya a ser que se contagien de un sudaca, ¿no?
Estoy tan embroncada. Ya nos colonizaron, ya nos sacaron las riquezas, nos explotaron, destruyeron nuestras costumbres e idiomas, compraron nuestras tierras y nuestras aguas (o más bien las regalaron nuestros corruptos gobernantes) y lo siguen haciendo. Ojo, no voy a excluir a mi país (Argentina) de todo esto. No voy a excluir a nadie de un sentimiento tan espantoso como es el ultranacionalismo. Pero lo que quiero remarcar es que justamente son los países del primer mundo los que nos explotan continuamente, y cuando lo que tendrían que hacer es recibirnos con los brazos abiertos, lo que hacen es cerrarnos las puertas.
Cansada estoy de la xenofobia. Cansada de los estereotipos.
Bob Marley lo dijo: “La guerra seguirá existiendo mientras que el color de la piel sea más importante que el color de los ojos”.