miércoles, 21 de enero de 2009

Ojo por ojo, diente por diente (o cómo quedarnos ciegos y comiendo puré)


Estas vacaciones me dieron para pensar, por suerte.
Les comento que leí una contratapa del diario Página12 que escribió José Pablo Feinmann*. La nota trata sobre una serie yanki que se llama “24”, no sé si la han visto (yo no, aclaro). Lo que hace el autor es contar un par de capítulos y relatarnos lo que él llama el esquema-chantaje de la serie. Es muy interesante la verdad, les dejo el link abajo (por si no se fijaron en el asterisco). Lo curioso de todo esto es que después de que mi vieja me leyera esta contratapa tuve el desagrado de ver una película que se llama “Venganza” (creo que el título original el “Taken”, pero no estoy segura). Les cuento un poco yo: dos amigas se van de vacaciones a Francia solas y cuando llegan allá las secuestra una red de trata de personas. Una de las chicas puede contarle esto al padre justo en el momento en que estaba siendo raptada y el padre viaja a rescatarla (obviamente es una especie de súper agente o algo así). Resulta que el tipo mata y tortura a miles de tipos hasta encontrar a su hija, viajan de vuelta y final feliz. Todos dicen: “¡qué bárbara la peli! ¡Qué bien, qué correcto el padre que rescata a su hija!”. Y durante la película nunca falta el que festeja los golpes y shocks eléctricos que se les aplican a los malos (porque obviamente son malos y el papá es bueno). Que loco, pensé, que justo viene al pelo como otro ejemplo del esquema-chantaje. ¿Cómo el padre no va a matar y torturar a tantas personas habiendo sido secuestrada su hija? ¿Qué importan los medios si el fin es bueno? Que loco, podemos seguir pensando, que tal vez esto mismo lo plantearon los nazis, los fascistas, los genocidas del golpe del 76, etc. Que loco que se le enseñe a la gente que la tortura y la violencia son buenas, que están justificadas. ¿Otro dato? Los malos no eran franceses, eran inmigrantes… ¿casualidad?
En este punto quiero aclarar: no estoy defendiendo bajo ningún punto de vista la trata de personas y para nada los estoy justificando (para los que piensan este tipo de huevadas). Lo que yo sostengo es que no se puede tratar a la violencia con violencia ¿por qué? Porque provoca más violencia. Simplemente por eso.
¿La solución? Yo no la sé, pero estoy segura de que ésa no es.


* http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/index-2009-01-11.html